Fisioterapia

ROTURA DEL LABRUM GLENOIDEO O LESIÓN DE SLAP

Publicado por Fisios por el Mundo

Antes de introducirnos en que es la rotura del labrum glenoideo o lesión de SLAP, vamos a realizar una pequeña introducción de esta articulación.

La articulación del hombro está formada por la escapula, clavícula y humero, formando 5 tipos de articulaciones: la articulación escapulohumeralo glenohumeral (1), acromioclavicular(2),esternocostoclavicular(3), subdeltoidea o suprahumeral (4) y la escapulotorácica (5).

Dicha articulación, se caracteriza por ser una de las articulaciones más móvil del cuerpo humano (Enartrosis), pero a su vez, es una de las mas inestables, por ello vamos a encontrar alrededor de esta articulación una serie de estabilizadores activos, que son el manguito de los rotadores, cabeza larga del bíceps y cabeza larga del tríceps, como estabilizadores pasivos, rodete glenoideo, cápsula articular y ligamentos, para aumentar su estabilidad.

¿Qué es la lesión de SLAP?

La lesión de SLAP ( Superior Labrum Anterior to Posterior)  suele producirse por un impacto de alta energía normalmente con el brazo extendido ,por la realización de gestos repetitivos e inestabilidades del complejo articular.

En esta lesión se va a ver afectada la parte superior del labrum glenoideo (fibrocartílago que rodea la fosa glenoidea) del hombro y la cabeza larga del tendón del bíceps, provocando un tipo de dolor inespecífico que a los pacientes le resulta de difícil localizar , asociado a movimientos, cursando con un cuadro de debilidad funcional, es decir, les cuesta realizar movimientos de tipo cotidiano como coger las bolsas de la compra , también chasquidos de la articulación e inclusive rigidez.

Tipos de lesión de slap

Dentro de esta lesión podemos encontrar varios tipos, aunque el tipo II suele ser el más común,  a continuación os mostramos todos los grados de SLAP que pueden haber:

  • Desgarro SLAP de tipo I: se trata de una lesión degenerativa, deshilachando el borde libre del rodete. La inserción en el borde de la cavidad glenoidea no se ve afectada.
  • Desgarro SLAP de tipo II: consiste en el desgarro del labrum y la cabeza larga del tendón del bíceps braquial de la cavidad glenoidea.
  • Desgarro SLAP de tipo III: se trata de un desprendimiento de “asa de cubo” del labrum superior, que no implica la inserción del labio de la cabeza larga del bíceps braquial. Es probablemente la forma más rara.
  • Desgarro SLAP de tipo IV: se trata de un SLAP de tipo III que se extiende hasta la cabeza larga del bíceps braquial. En el hombro inestable, se asocia frecuentemente con lagrima del rodete anterior
  • Rotura SLAP de tipo V: se trata de una rotura de tipo II asociada con inestabilidad anterior.
  • Desgarro SLAP de tipo VI: comprende grandes colgajos labrales superiores sin desprendimiento de la inserción del bíceps. La incidencia es desconocida.
  • Rotura SLAP de tipo VII: aquí hay un desprendimiento del labrum superior (SLAP tipo II) prolongado por la rotura del ligamento glenohumeral medio e inferior. Es una lesión de inestabilidad extendida.
  • Desgarro SLAP de tipo VIII: recientemente descrito, el SLAP de tipo VIII es un desgarro de tipo II que también involucra el cartílago adyacente al pie de bíceps.

Diagnóstico

El diagnostico lo podemos hacer mediante pruebas ortopédicas, exploración física y una correcta anamnesis, pero esto no es suficiente ya que pueden haber lesiones asociadas o falsos positivos en los test ortopédicos, por ello, la mejor forma de diagnosticar seria mediante una prueba complementaria, como por ejemplo, una resonancia magnética para encaminar con más seguridad el diagnostico.

Dentro de los limites de la lesión se intentará antes de nada un tratamiento conservador mediante fisioterapia si la lesión no conlleva desgarros u otro tipo de lesiones que precisen cirugía. En el caso de que hubiera intervención quirúrgica se realiza la reparación mediante una artroscopia con el fin de reparar las lesiones presentes.

Tratamiento y recuperación

Ante un SLAP operado: lo primero que tenemos que procurar es aliviar el dolor a nuestro paciente e intentar relajar la musculatura que presentara tensa mediante masoterapia, punción seca, electroterapia u otra serie de técnicas. Movilizar la cicatriz para evitar adherencia y restricciones en el movimiento.

Movilizaciones pasivas, asistidas y activas para evitar restricciones, acortamientos u otros problemas.

Conforme nuestro paciente vaya avanzando procuraremos devolverle esa estabilidad, fuerza y propiocepción a la articulación del hombro mediante ejercicios activos.

Ante un SLAP sin operar: Si el paciente nos llega a consulta con dolor , realizaremos el mismo plan de actuación que hemos mencionado anteriormente. Ante este SLAP lo primordial será darle estabilidad a ese hombro mediante todo tipo de ejercicios activos, activos resistidos, isométricos, propiocepticos, etc…

El tiempo de recuperación de una lesión de Slap varia dependiendo de la condición previa paciente a la lesión ,del grado de SLAP que haya tenido y si ha habido intervención quirúrgica o no.

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